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9.5.20

DOS MEJOR QUE UNO


Microrrelato seleccionado en “IX Concurso Pluma, tinta y papel”
y publicado en la antología Diversidad literaria,  Madrid 2020


Al principio creía que los niños me miraban mal en el cole por mis ojos rasgados. Me sentía un poco rara. Después descubrí que era porque no les gustaban mis nuevos papás cuando venían a recogerme. A mi me da igual lo que digan. Yo les quiero y ellos a mí. Lo que pasa es que la gente es muy cotilla y muy mala. En el fondo se mueren de envidia de que tenga dos papis para mi sola.




5.9.18

GRAMATICA DEL NIGROMANTE

Poema perteneciente al libro "Biblioteca del Príncipe di Sangro"
publicado en la XIV Cuaderno de profesores - poetas de Segovia 2018



GRAMÁTICA DEL NIGROMANTE,
O EL ARTE INGENIOSO DE PLATICAR
CON LAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO
SEGUN EL LICENCIADO DON DIEGO TOMÁS DE VILLAROEL,
SALAMANCA, 1757


Tu sepulcro es pagano, el coral no cobija
y eres tritón nostálgico del ciprés y la estrella.
Conde de Foxá



Traslúcido escalofrío en el mármol, los vientos como césares de muerte, toda la eternidad sin ningún crimen. Un tiempo más viejo que los relojes: años y años, piedra sobre piedra. ¿Tendrá piedad el musgo en este bosque de ángeles y estatuas mutiladas? Frotad la nieve hasta borrarla, todo error es leyenda dolorosa que los siglos cumplen en silencio. Poned vuestro oído sobre la tierra y escucharéis las voces castradas: plata en la boca y púrpura en los párpados. Noche de piedra, demasiado larga. La lluvia no te moja, te resbala como si no quisiera corromperte. Ahora tus manos son las manos más inocentes, blancas como una oración casi pálida. Tu cuerpo ahora es tu poema póstumo en brazos de un viento que habla en parábolas. Sobre esto lecho de lirios de luna duermes eterno el sueño del arte, la perfección de un horizonte mudo como estatua de incurable belleza. Completamente horizontal el tiempo. Todo escándalo acaba en voz premiosa. Vete ya: nadie es poeta en su patria. Si la muerte habla con timbales de oro, tú respóndele con frágiles rosas, con huesos rotos, con piedras podridas.









12.6.18

ABECEDARIO DE LUCES Y SOMBRAS


Poema pertenenciente al libro Biblioteca del Príncipe di Sangro,
publicado en el libro Los seis dedos de una mano,
editado en Corona del Sur, Málaga 2018



ABECEDARIO DE LUCES Y SOMBRAS,
EN HONOR AL DUQUE DE ALBA
Y SU RECIEN ESPOSA DOÑA ESTRELLA,
POR EL LICENCIADO SILVESTRE SOLÍS.
SEVILLA, 1694

Sé la antorcha del mundo. Si tu luz es únicamente la de un planeta, no serás nada a la vista de Dios. Reservo para ti un esplendor para el que la gloria del Sol es una sombra. Guiarás el camino de las estrellas, y los que gobiernen los Imperios deberán ser guiados por ti.
Conde Saint- Germain

El sol abre la puerta a un nuevo día. En el cielo impreso el bostezo de las nubes. Martirio de campanas, crucifixión de golondrinas en el aire. Adioses de banderas en el viento. El horizonte está en los ojos, y no en el paisaje igual que la belleza. La mañana cristaliza en nerviosos arpegios de otras músicas. El cielo dice doce sílabas rojas al quemarse. Los párpados como palabras de piedra. Viento que viene y va, viento que el aire aventa. Los rayos dorados confitan con lentitud todo lo que toca. La mañana te trae en sus manos su pan recién horneado y sin melancolías, su palabra como salvoconducto o contraseña contra la vida. Bajo la tristeza plomiza del cielo el oro espigado de los campos, la memoria vacía como el caparazón de las tortugas. Tendida como un sueño o una nube mi voz descansa bajo un sombrero de paja. Los pájaros tienen alas, pero el hombre palabras. Los megáfonos de las flores anuncian la primavera, atrás queda el rumor del invierno en el bronce de los árboles.

El nuevo día me trae un puñado de almendras amargas para que yo decida. El aire germina de párpados y pájaros. La palabra perdida entonces renace con plumas blancas. Según la poética revolucionaria el hijo bastardo del marqués es hoy afilador de guillotinas. Somos aquello que ignoramos, o quizá lo más grave, ignoramos aquello que fuimos antaño. El alba bautiza de asombro las sábanas blancas; allí donde se posa el sol se abre una herida, una diáspora de mariposas, una estela de sándalo sin alas. Vivir con la escafandra de la poesía o vivir gracias a la ortopedia de la novela y sus otras vidas imposibles. Dormir en el caligrama de los sueños, allí donde el peine enferma de nácar. Aspirar la nostalgia perenne de la flor del gramófono como un exquisito veneno. Esperar a que llegue la noche y el sueño llague los ojos y el viento azote olivos y encinas.

jjjjj

RELACCION VERDADERA


Poema pertenenciente al libro Biblioteca del Príncipe di Sangro,
publicado en el libro Los seis dedos de una mano,
editado en Corona del Sur, Málaga 2018
 

RELACIÓN VERDADERA

SOBRE LA EXTRAÑA LEYENDA

DE LESTAT DE LIONCOURT,

MARQUES DE AUVERNIA.

PARÍS, 1770



Ni el sol ni la muerte pueden mirarse fijamente
Duque de la Rochefoucauld
 
 
 
 
 
 
Encerrado entre estos muros sobrevivís a los siglos. Leéis de noche arropado por las sombras en este cementerio de libros viejos. Inmunizado al del tiempo, sólo el peso de la memoria os afecta. Más allá de estos ángulos, los años pasan ajenos y absurdos, allá fuera sigue el bullicio vulgar de esta época que tanto detestáis. Todo a vuestro alrededor está condenado a extinguirse inexorablemente, a seguir su curso como un río; mientras vos seguiréis impasible, inmutable, como si vuestra belleza se hubiera congelado el día que figura sobre este mármol. Todo perecerá carcomido por la enfermedad del tiempo. menos vos que desafiáis las leyes divinas. Destruís todo aquello que tocáis; matáis aquello que amáis. He aquí vuestra condena. Vuestro hálito es gélido como el de la muerte. Vuestros labios sólo envenenan a vuestras víctimas. El cuello de ese tierno muchacho que ahora besáis, ya es una flor cortada que en vuestras manos se marchita. Cuanto poseísteis yace en el polvo y la ceniza. Los bosques frondosos y rubios de vuestra juventud son ahora un puñado de sombras lejanas. Los castillos y palacios de vuestros antepasados fueron arrebatados o destruidos. Los privilegios, abolidos. Se han sucedido tantas generaciones que el populacho a pesar de vuestros crímenes, ya ni os teme ni os recuerda. A pesar de vuestra cínica sonrisa, os sentís terriblemente solo, como un ángel caído, y presentís que sois el fin de una raza. Estáis solo. Mucho más solo de lo que puede estar un hombre. Ni tan siquiera vuestra sombra o vuestro doble en el espejo os acompaña. Estáis harto de resucitar todas las noches, y de repetir paso a paso la misma liturgia. Harto de vagar sediento de sangre y de belleza. Estáis tan solo y tan cansado, que incluso más de una vez habéis deseado que una estaca atravesara silenciosa y feliz vuestro pecho. Abandonar por fin vuestro estrecho refugio, exiliaros del reino de las tinieblas. Quizá tener ahí fuera un descanso digno.
 
 

 



TRATADO DE CARTOMANCIA


Poema pertenenciente al libro Biblioteca del Príncipe di Sangro,
publicado en el libro Los seis dedos de una mano,
editado en Corona del Sur, Málaga 2018


TRATADO DE CARTOMANCIA
O EL ARTE SECRETO DE LAS CARTAS,
SEGÚN LOS VEINTIDÓS ARCANOS,
POR DESIDERIO DONOSO.
MARSELLA, 1701

El futuro no existe; existirá
Conde Romanones


En una noche de girasoles apagados, la luna será el espejo que revelará al fin tu máscara. Las estrellas anidarán en altos trapecios y compartirán la soledad de tus palabras. Una noche de túneles y tormentas, más negra que las aguas de Aqueronte. En medio del bosque la torre y su arquitectura derrotada, el desorden del tiempo y sus escombros, la anarquía y el vértigo del verso libre como si fueran una limosna. Allí el mago extraerá de su sombrero flores de extraña heráldica y cerrará el horizonte para abrir en dos el cielo. Un ermitaño y su silencio de peces disecados donde la resonancia del vacío reverberará en la memoria y los recuerdos se enredarán como hiedras venenosas. A lo lejos un carro triste y pesado como un elefante avanza por un campo triste como un imperio de amapolas. La fuerza de los legionarios en la sombra, héroes que desfilan a pesar de la niebla, porque brillan como ángeles. El emperador construirá palacios barrocos con los escombros de los sueños. El ardor de sus obeliscos alcanzará la cima de los cielos. Sin embargo, la rueda de la fortuna anudará los hilos de los años; sabiendo que la gloria es el sol de los muertos, o un augurio de águilas muertas. El amante y su beso como una sinalefa de dos bocas. El amor como un río desatado de jacintos y azucenas penetrará en la carne ardiendo en un éxtasis de polen o en un vértice de poliedros. Después de esto, el loco, sicario del silencio, flagelará con látigos la obscenidad de las estatuas y acuchillará fantasmas en la niebla. La justicia es algo más que una alegoría o un simple trueque de palabras. Por eso, el filo del hacha llorará por los árboles caídos; y los ojos de hierro verterán lágrimas de plata. Cada uno deberá tener la templanza de ver la tormenta en un vaso de agua, de sentir la brisa como una bienaventuranza. Debemos ser fuertes y no dejar tentarnos. El diablo siempre canta la belleza de la insumisión y buscará palabras silvestres y salvajes, e inventará nuevas supersticiones. Por ejemplo: el colgado como el esplendor abandonado de una belleza mórbida, como un fuego antiguo de mandrágoras.





THESORO DE CITAS Y SENTENCIAS



Poema pertenenciente al libro Biblioteca del Príncipe di Sangro,
publicado en el libro Los seis dedos de una mano,
editado en Corona del Sur, Málaga 2018




 

THESORO DE CITAS Y SENTENCIAS

CON EXLIBRIS DEL BARON DE LEZCANO,

POR FRAY BARTOLOMÉ TRUJILLO.

MADRID, 1653

 

 

Herido por una anemia elegante

de fin de raza

Marqués de Vinent

 

Cubrí con velos y topacios el alba. Disfracé mi fracaso con toda la quincalla de oro callado. Escribí poemas como pasatiempos alejandrinos para entretener mientras tanto a la muerte. Llené la página de abanicos y de alientos ávidos, sílabas como abracadabras que abren rosas dormidas, invisibles endecasílabos desleídos en agua de lluvia. Desplegué toda la ingeniería barroca contra las hordas bárbaras del silencio. Busqué como un aurúspice entre las vísceras del verbo querellas y querencias. Me convertí en zahorí tras esa lágrima negra que ríe a escondidas. Amé a la musa, y a mí mismo y quedé atrapado como mariposa ciega ante un azogue celoso. Aprendí de los clásicos el arte de la fuga, leyendo huí siempre hacia delante, aunque fuera en renglones torcidos, o en intertextos. Viví en la ficción de las palabras, acorazado en esta torre inútil del lenguaje, en mi propio ensueño de cartón piedra, en este papel desgajado donde rimo apenas recuerdos. Harto de altas promesas azules, me rendí ante el ornato y el artificio del mundo. En mis libros sólo queda la ceniza arrasada de toda una vida dedicada a competir con la órbita de los astros. Aquí descansan por siempre los pródigos naufragios de un sueño, el resto si acaso pertenece a una sombra peregrina. ¿De qué nos sirve la clarividencia si no hay palabras transparentes? Tu voz y mi silencio caerán como fruta podrida. Nada nuevo hay, todo se repite. Ser original es un truco barato de magia. Tu lengua enmudece como un caracol envenenado en su propia saliva. Si acaso plagia ecos gloriosos de un pasado. La rosa ya no es una rosa, sino tan solo un motivo literario, donde la poesía es un espejo enamorado a su vez de otro espejo. Imagen duplicada hasta el infinito sin remedio. No debemos demorarnos en envolver nuestra voz con volutas y hojas de acantos, sino vivir estos últimos soles que nos restan. La ceniza anunciará pronto el epílogo del fuego. Yacen aquí mis versos de Arión definitivamente olvidados en la arena: triunfo de alegres delfines y al mismo tiempo, desolada derrota.

TABERNACULO DE VERSOS PROFANOS


Poema pertenenciente al libro Biblioteca del Príncipe di Sangro,
publicado en el libro Los seis dedos de una mano,
editado en Corona del Sur, Málaga 2018



TABERNÁCULO DE VERSOS PROFANOS
CON LICENCIA ECLESIASTICA,
DE SOR MARIANA ALCOFORADO
LISBOA, 1669

Leña que ahoga la llama
para dar más fuerza al fuego
Conde de Salinas


Delicado preludio en el ámbito de las copa. La luna hoy ha unido dos insomnios. Miro tu cuerpo como un largo río, tu lenguaje elegante de agua, y tus manos me arrastran a tu infierno. Los labios preguntan cuanto más se enredan. Caen las pestañas como un latido esclavizado o como una lluvia jubilosa de glicinas. Descifro su desnudez a tientas como si fueran una incógnita. Más allá de la aliteración de tu pecho se encuentra la metáfora de tu boca. Tus dedos como una diáspora de mariposas, élitros como párpados, asma de colibrí herido, salitre o talco de sirenas, dos vientos unidos como dos alas, hidalguía simple del agua y una sed blanca sin voces ni mapas. Mi boca bebe ávida un aroma de azucenas, un breve escalofrío, un ligero temblor como la muerte oblicua de las rosas. El tiempo se vuelve líquido y chorrea entre las sábanas. La saliva se petrifica en forma de palabras como furia de estambre y pistilos o como fuego de ánforas. Bendito sea tu cuerpo, jazmín joven, júbilo de vida, porque contiene todos los pecados con los que he soñado. Bendito sea tu nombre, aunque sea un enjambre de violines y violetas. Hay un pacto de silencio entre nuestras miradas. Las ventanas abren sus brazos al nuevo día. Despertamos.

DINASTIA DE PRINCIPES Y POETAS


Poema pertenenciente al libro Biblioteca del Príncipe di Sangro,
publicado en el libro Los seis dedos de una mano,
editado en Corona del Sur, Málaga 2018


DINASTÍA DE PRÍNCIPES Y POETAS,
COMPENDIO BREVE DE ÚLTIMOS SOÑADORES,
A IMITACION DE FAETÓN E ICARO,
ESCRITO POR SU EXCELENCIA DON FILIBERTO FERNÁNDEZ.
PALERMO, 1654


La vida y la técnica avanzan cada día más deprisa, nuestro desfase se acelera; la diferencia entre nosotros y la actualidad se ahonda. Vivimos encerrados en una burbuja, en un mundo inventado, temo que algún día el monstruo de la realidad se apodere de nosotros y nos destruya de un zarpazo.
Duquesa de Fernadina


Desde su soledad aristocrática, el poeta contempla el mar como una pizarra verdinegra donde las olas escriben con tiza; tiene la paciencia de los topos y ha aprendido del musgo y de la niebla. Su poesía es un faro para cazar ángeles extraviados. Toda isla tiene alma de pájaro, y todo pájaro tiene alma de poeta. El viento de la vida despeina la perfección de las rosas. El vuelo de las palabras tizna las manos de mariposas muertas. Pero su abreviatura nerviosa es patrimonio de todos. La poesía es mucho más que una constelación de puntos y comas; es la voz de jacinto de un muchacho y es también el chorro desesperado que lanzan las ballenas suicidas en la playa. El buen poeta se defiende con unas cuantas palabras y en unas cuantas sílabas. Un poema de amor sin artificios, como un corazón, y dos iniciales grabadas en la corteza de un álamo. Pero, cuidado, porque hay palabras que elevan catedrales; unas suben como el humo y otras caen como balas de lluvia. Algunas son soberbias como obeliscos y otras, fuertes como torres. Las no pronunciadas provocan caries en la boca.

Por esa misma razón, es necesario doblar cada uno de sus pliegues imposibles, jugar una y mil veces con la papiroflexia del poema, como el viejo mago que saca sus palomas ante los ojos de los niños. Escribir sobre tópicos en el perímetro de las cosas sabidas, por miedo al vértigo; por ejemplo, Venecia es una perla caída en el lodo; o, por el contrario, buscar el camino con brújulas de oro y astrolabios de plata. Hoy en día los himnos están repletos de ripios patrióticos y las elegías, de lágrimas plastificadas. Cada vez que consulto un diccionario, se suicida un pájaro en las ramas de un verso. Cada vez que escribo una palabra, se silencia un grito derramado. Solo quien ama las palabras, quien verdaderamente tiene erecciones en la lengua puede reproducir sus sueños. Es inútil almidonar las nubes o alargar con rosas los ocasos. Reivindico el derecho a la herejía en estos tiempos de tedio y hastío. Un verso más afilado que un pez espada y una pluma más ligera que la de un ángel. Un verso envenenado por una sobredosis de metáforas, o, si lo prefieres, un breve haiku como la firma del arco iris en el país de los besos secretos.
























ARTE DE CAZAR UNICORNIOS




Poema pertenenciente al libro Biblioteca del Príncipe di Sangro,
publicado en el libro Los seis dedos de una mano,
editado en Corona del Sur, Málaga 2018



ARTE DE CAZAR UNICORNIOS
O DE CÓMO CONSERVAR Y CULTIVAR LA INOCENCIA,
ATRIBUIDO AL ABAD ANTONIO DE ALCÁNTARA.
LYON, 1663


No leer / no sufrir, no escribir, no pagar cuentas
y vivir como un noble arruinado
entre las ruinas de mi inteligencia.
Cónsul de Sodoma



Cuando yo fui joven y amé borracho (simbiosis del beso en una misma boca)… cuando la noche era un carnaval perpetuo de pieles y plumas prohibidas (símil quizá o simulacro)…La ceniza añora siempre el incendio. El recuerdo se agranda como un remordimiento, pero su eco es una flor que se deshoja. La melancolía imanta ayeres, sus alas despliegan altas aleluyas. La magnolia sueña con ser casta paloma, y la lágrima dialoga entre el fuego y el agua. Augurio o presagio, albricias de voz y de alcándara. El tiempo es cancerbero y a la vez carcelero del verso. La escritura es caudal pero también cauce.
Vivir entre interjecciones. Viajar tan lejos de los dioses que la nostalgia impregne el poema. Vencer el plomo de las balas y el bronce de las campanas sin ningún miedo. Escribir hasta que crujan los dedos y se dobleguen las rodillas, enamorado del bello gesto de los lirios cuando resbalan por la mejilla. Buscar el clavel quizá más puro cuando la tarde declina y con ella muere el susurro de una flauta lejana. Cada hombre sopla sobre el mismo azogue labrado, pero su aliento lo empaña de forma diferente. Mi voz se pierde en la memoria de los puentes oxidados, pero se encuentra en el atlas de las constelaciones.
El invierno acuña las monedas desgastadas de la vida mientras tú eliges un epitafio de ruina o muerte. Renglones como senderos de hormigas, rimas como música de cigarras, silencio como preámbulo de la ausencia, un poema plácido como una siesta de pastores y corderos, tranquilo como un estanque de peces perezosos ¿Cambiar? Cuando lo hagan las montañas o cuando los náufragos caminen sobre las aguas. La rosa embalsamada en un códice antiguo es mucho más fragante que la recién cortada. Hay poetas que se miran en el espejo, y otros que miran qué hay detrás de ellos. Hay corsarios de ideas ajenas y cortesanos fieles a la metáfora. Pero todos dejan heridas de muerte las palabras y marcados como naipes los sueños. El verso es la suave melancolía de la huella, la espiga de trigo de triunfo o esperanza. Pronto la noche se cerrará como un grueso grimorio y el alma se quedará en prenda entre sus páginas.







DE LOS VEINTICUATRO PECADOS


Poema pertenenciente al libro Biblioteca del Príncipe di Sangro,
publicado en el libro Los seis dedos de una mano,
editado en Corona del Sur, Málaga 2018



DE LOS VEINTICUATRO PECADOS DE LA LENGUA,
CÓMO SE DISTINGUEN
Y DE LA GRAVEDAD DE CADA UNO DE ELLOS,
POR FRAY LUIS DE TORRES
BURGOS, 1589



La palabra es mitad de quien la pronuncia,
mitad de quien la escucha.
Barón de Montesquieu



 

Sobre la murmuración de la muchedumbre:

Poco me importa lo que digan si cruzo sobre zancos los charcos del poema, porque el manierismo consiste en enrollar los secretos como si fueran pergamino; encender cada noche el sueño de los volcanes; cantar la belleza definitivamente exiliada o auxiliarse, en su defecto, en la palabra”

 

Sobre la infame blasfemia:

“Cultivemos bellos recuerdos en el invernadero de la memoria para que florezcan como exquisitas orquídeas; enterremos a viejos héroes, santos y reyes en ataúdes de plomo para olvidarlos más fácilmente”

 

Sobre los juramentos en vano:

“Lo juro por toda esta dulce indulgencia que persiste perezosamente como una hoja perenne. Lo juro mil veces por este poema, silencioso como un ángel disecado en una noche envuelta en terciopelo y topacios silenciosos, y apenas unas gotas de perfume gótico de violetas. Lo juro.”

 

Sobre la discordia entre iguales:

“Oír el viento, escuchar la brisa, mientras el ciprés escribe sobre el cielo tu nombre. Amarse con puentes o catapultas; derrumbar la muralla de cristal de tu silencio. Convertirse en ala mucho antes de ser pluma; callar acaso como ánfora de náufrago.

 

Sobre la dulce hipocresía:

“Admirar en el aire el oro de las colmenas. Burlar las barbas del viento, y, sobre todo, aquellas empolvadas con el polen de la sabiduría. Beber en el cáliz del recuerdo el vino de la melancolía. Encender un cirio para no olvidarte; adorar dioses derribados; soñar, quizá para abrir la puerta a los oráculos”

Sobre el arte de la mentira:

“Gira la peonza del recuerdo, siempre sobre sí misma, en círculos venenosos. Soy una sucesión de soledades gongorinas, porque miento en cada tecla, porque engendro máscaras con mi propia lengua. ¿relámpago o piel de ángel?

 

Sobre la vil deshonra:

“Sacerdotes del soneto, republicanos del romance, aristócratas de la sextina, vosotros que habéis sepultado la poesía por una túnica con jeroglíficos y pájaros, vosotros que abristeis la flor como un antifonario para después cerrarla para siempre como un incunable”

 

Sobre la jactancia de los necios

“El filósofo regaló el orgulloso perfume de las flores sobre la tumba de sus enemigos. Apóstata de la poesía dedicó sus últimos años en elegir su propio epitafio con halitosis de palabras soeces y, al mismo tiempo, evitó cualquier tipo de elegía”

 

Sobre la maldición de jívaros y zíngaros:

“Dos polillas borrarán vuestros ojos después de muertos. El mar oxidará coronas de corales… Los ríos secos se convertirán en osarios de tristezas y gritos de silencio. La eternidad maldecirá vuestro raza en mármoles rotos”

 

29.11.16

ISLA DE MAPAS PERDIDOS


Poema perteneciente al libro inédito Biblioteca del príncipe di Sangro publicado en la revista La bolsa de pipas, número 102, Mallorca, septiembre 2016



ISLA DE MAPAS PERDIDOS
POR VINCENZO DELLA GIRANDOLLA
VENECIA 1743

Lloré mi juventud y la flor caída
de mis pobres días antes de tiempo
                Conde Leopardi

La lluvia penetra por todos los agujeros, y crece como un cáncer en la concha. Los estertores del estío en los últimos días de septiembre; el mar como un gran ataúd de insomnios y párpados, y sus olas arrojando en la arena ramos de bálagos y holoturias. Viento con yodo y la brisa con salitre. La mirada se puebla de cangrejos venenosos cuando contempla en la playa los despojos de la juventud. La memoria como un osario de ballenas suicidas; y cada recuerdo como un mapa de ausencias en el que toda cicatriz es reminiscencia. Mis ojos permanecen vendados con yeso, pero aun así puedo intuir esta antigua marea que nos acecha. Una antigua profecía es ahora mi tesoro. Tu perfume persiste aún en la almohada después de tanto tiempo. Mi soledad está manchada por la culpa o el deseo. Te llamo, humilde como una hache, pero el llanto se me ovilla en el cuello. Y solo entonces, recubro tu piel imaginada de besos y algas. Te recuerdo con la bruma del tiempo. Te recuerdo y llueve aún más en los huecos que dejaste. Te recuerdo y entonces me pregunto cuánta soledad cabe en un guante abandonado. Te recuerdo entre las brasas de volcanes heridos y el humo de madera trémula; ahora que la nieve del papel es la única que publica tus huellas. Pulo con aceite de lapislázuli aquellos versos blancos y libres como las sábanas donde nos amamos, o la plata calcinada de nuestros cuerpos. Hecho pedazos la memoria, soy lo que me rodea como una isla o lo que vive en mis adentros: soy un encantador de serpientes fracasado que interroga el silencio con dóciles músicas o con ripios repetidos desde siglos por ruiseñores persas.





PRONTUARIO DE HERALDICA ABOLIDA


Poema perteneciente al libro inédito Biblioteca del príncipe di Sangro publicado en la revista La bolsa de pipas, número 102, Mallorca, septiembre 2016


PRONTUARIO DE HERÁLDICA ABOLIDA,
EJEMPLO DE GRAN ERUDICIÓN RECOPILADO POR
DON DOMINGO DE MENDOZA.
MADRID 1678.

No hay más paraíso que los perdidos…
Barón de Bearn

Érase una vez hace ya mucho tiempo en la que los árboles huecos abrigaban a los vagabundos y la ternura del álamo aún no había sido traicionada por el hacha; en la que el gato soñaba con ser tigre y la aurora con ser campana; donde las abejas volaban ebrias de azúcares y mieles mientras los ángeles ejercitaban acrobacias en el cielo. Érase una vez un tiempo en el que los girasoles insumisos se volvieron hacia la luna; en el que las palabras a causa de la edad se volvieron nómadas como estrellas fugitivas. Érase una vez una infancia medida en relojes con arena de playa. Érase una vez la sonrisa de la bahía resplandeciente donde el eco del mar se encarcelaba en caracolas unísonas donde el agua era simultánea y sucesiva. Érase un tiempo en el que escribía églogas en primavera y alejandrinos en invierno. Pero ahora soy la soledad del papel blanco en la que ya nadie escribe y este libro no es más que una urna donde reposan los sueños rotos. Los días se repiten como nubes de lluvia. Habitado por una resonancia, el otoño pulsa guitarras y clavicémbalos de oro como un nimbo sin aroma. Las hogueras se alimentan de sangre y humo. La palabra colinda con lo oscuro. Mi propia profecía es mi memoria. Sueño con oráculos. Quemo mi llama con el fuego, mi propia desnudez entre las sábanas. La voz florece en los almendros; mientras de la boca de los barítonos crecen orquídeas hermafroditas. La lluvia recuerda un amor lejano, antiguo como el apellido de la nostalgia: ámbar de amor, resina pretérita: soles que parpadean en esta página. Esta soledad coronada de águilas. Esta belleza de zares derrocados y de princesas fugitivas. Esta melancolía de rosas y de dalias. Esta tristeza que avanza lenta como el óxido, pero inexorable como el tiempo. Un torso romano en medio del jardín de espigas quizá como un ancla abandonada. Palabras puras que ignoran su forma y contenido como las palomas su vuelo y su canto. El solsticio de la memoria entre tantas sílabas de viento inútiles, aquellos días como cuerdas de un arpa rota, aquel poema como antigua arqueología, como nostalgia de ser ángel.



EVANGELIO APOCRIFO DE SAN JUAN TADEO


Poema perteneciente al libro inédito Biblioteca del príncipe di Sangro publicado en la revista La bolsa de pipas, número 102, Mallorca, septiembre 2016




EVANGELIO APÓCRIFO DE SAN JUDAS TADEO
TRADUCIDO POR FRAY JERÓNIMO ESPINOSA
EN LA DOCTA CIUDAD DE SALAMANCA EN 1578



Las horas se alargan como humo de hoguera mientras en el cielo los ángeles saltan sobre colchones de espuma. Las sombras son devoradas por hormigas negras, mientras que los remordimientos agonizan en cámaras blancas de tristeza. El mar como un gran ataúd de insomnios y párpados, el cielo como un enjambre de voces a veces submarinas. Las agónicas gotas del reloj o el monótono martirio del tiempo presagian que la torre se inclinará sumisa ante la tierra en su antigua nostalgia de catástrofe. Agotados los fuegos, perecerán las salamandras. Las ruinas custodiadas por ortigas centinelas se cubrirán con una capa de culpa en el jardín de senderos anónimos. Morirán las campanas en un otoño oscuro y caerán las hojas de la tristeza de orgullo desgarrado. Los últimos rescoldos de fuego como una bandera roja que pregona tu ruina. El crepúsculo se arrojará como un ángel al abismo sin alas, tácito y lúcido en su silencio igual que una madreperla. La niebla te envolverá como un sudario de olvido; tu grito se ahogará como una flor estéril. Las llaves de plata se imantarán y así se abrirán las puertas de los sueños. Caerá el telón y Dios no será más que un arcaísmo para explicar la historia. Los reyes se exiliarán de sus reinos y los poetas enmudecerán por sí mismos. Todos estos escombros ornamentales medirán la abundancia de otra época en un simulacro de espumas, según el discurso de plata de los cisnes sobre un ocaso de oro.

16.4.12

LA GRAN NOVELA



Microrrelato extraído del libro “los trabajos de la pulga” publicado en la revista Literata (Diciembre 2010 BCN)


Érase una vez, hace ya mucho tiempo, un grupo de amigos aficionados a contar historias se reunieron una noche, aburridos de los mismos cuentos de siempre, para escribir una gran novela, que les diera fama y dinero. Entusiasmados con la idea, se repartieron entre los cuatro el trabajo. Uno de ellos, llamado Juan se encargaría de ambientar la narración en un lugar apacible del desierto, que conocía como la palma de su mano. El segundo, Marcos, más familiarizado con los bajos fondos, se prestó para caracterizar algunos de los personajes, con el fin de ofrecer un mayor realismo: prostitutas arrepentidas, ladrones de poca monta, traidores que se venden por unas monedas. Por su parte, Mateo apuntó con gran acierto la necesidad de intercalar también algún pasaje fantástico, como contrapunto a aquellas fatalidades, como por ejemplo, tullidos curados por arte de magia o sueños premonitorios, que tanto gustaba entre las gentes aun más incrédulas. Lucas, el último de ellos, trazó por encima las líneas argumentales: el hijo de un humilde carpintero que un  día se marcha de casa para pregonar  por el mundo el comunismo en compañía de doce amigotes. Hasta que el Rey, harto de estas ideas peligrosas, lo condena a morir en una cruz. Pese a este final prematuro y trágico, los cuatro escritores se reservaron el derecho como buenos guionistas, de resucitarlo en una segunda parte, según el éxito de ventas, como todos sabemos.




6.3.12

PUNTO Y SEGUIDO

Relato premiado y publicado en la Revista Paper Gai,

PLAY ¿Te molesta el humo? Antes no fumaba, pero desde que… bueno, me relaja bastante… El tabaco es uno de los pocos vicios que me permito… por supuesto, pero antes tengo que FWD PLAY tronaba por los bafles y un láser se abría paso entre la selva de cuerpos sudorosos y allí él solo, apalancado en un taburete en la barra de los náufragos. Nunca lo había visto, así que le pregunté a un colega mío, más veterano que yo. Su cara le sonaba, pero de hacía tiempo. Lo cierto es que me llamó la atención, Normalito, pero interesante. No sé muy bien lo que más me atraía. Para que te hagas una idea: treinta y tantos, corpulento, de amplios hombros, fuerte, pelo rapado a la moda, frente ancha, piel curtida, ojos tímidos, barba punzante, negra, como de dos día, pero sobre todo expresión madura (…) No recuerdo muy bien lo que llevaba puesto…¡Ah! ¡Sí! Una camisa de franela de esas de leñador, a cuadros, tejanos ajustados y botas camperas. ¡A ver si llevo alguna foto suya en la cartera! Luego te la busco. Iba de duro, pero en sus ojos había algo tierno. Además resulta curioso: no bebía cerveza ¿A qué no sabes qué? Pues zumo, creo que de limón. Un chico sanote. Me pasé casi media hora espiándole. Fue fácil. Yo estaba estratégicamente detrás de unos pilares, de tal forma que podía mirar sin ser visto, aunque siempre con educación y disimulo, a tomas cortas…hasta que una de tantas veces… me pilló in fraganti… Su cara hizo un gesto extraño. Me devolvió la mirada, se sonrío un poco avergonzado al tiempo que yo… (STOP ) (FWD) (PLAY)… el tío, quiero decir Jaume, era legal, majo, encantador. Enseguida congeniamos y nos hicimos supercolegas. Lo nuestro era muy guay: íbamos a correr al río, nada menos que tres kilómetros todos los días. Quedábamos para tomar un café, como ya te he contado, no probaba el alcohol. Visitábamos alguna exposición y otras veces nos metíamos en un cine de reestreno: la economía no da para más…Una de esas tardes en las que solíamos quedar a correr me invitó a cenar a su casa, y luego vimos una peli. Imagínate la escena. Los dos en el sofá, después de una buena ducha y de una buena cena, cansados, mirando mientras tanto a Tom Hanks morreándose con nuestro Antonio Banderas… Aproveché la secuencia. Uno: me acomodo en el asiento. Dos: empiezo a acortar distancias. Tanteo el territorio. Primer roce. Segundo roce. Sospechas. Acaricio la palma de su mano. Prosigo. Me hundo entre sus peludos brazos. Parece complacido. Asalto final. El objetivo su boca. Nos miramos fijamente. Nuestras cabezas se inclinan. Estoy a escasos milímetros de su boca… Retirada. Nada de nada… (PAUSE)


(PLAY) Ring ring ring “Diga” “Sí soy Jaume, tenemos que hablar” ¿Cuántas veces habré oído la dichosa frase de marras? Hacía ya más de una semana que no lo veía y me temía lo peor… Quedamos una tarde. Insistió en su casa. Bien. Imagínate otra vez la misma escena del sofá de antes. Los dos sentados; el aire tenso. Él al principio parece dominar la situación, aunque a medida que intentaba recordar a retazos el discurso, fue perdiendo los nervios. Que te voy a contar. Lo de siempre. Que estoy muy a gusto contigo, que te quiero mucho, pero… que aquello no puede continuar así, que tengo que
saber…” Por fin, ya se ha decidido” pensé. Con esto inclinó la cabeza. Hundió los ojos en el suelo. Tragó saliva. Se apretó con fuerza las manos y de un soplo dijo: “Soy seropositivo” (PAUSE) Silencio insoportable. Algunos instantes. Y al final estreché su mano. Agradecía así su sinceridad. Pero no satisfecho, contraataqué con una sonrisa irónica: “Yo también tengo que decirte algo” Expectación. Sorpresa. “Ya lo sabía” (FWD) (PLAY) …hasta las tantas tertuliando, tranquilamente de lo más acaramelados. Ahora las cartas estaban encima de la mesa, ahora habíamos reconocido nuestros temores. Él me confesó que quería decírmelo, pero que temía perderme. Con otros ya le había sucedido. Sin embargo, callar era todavía peor aún. Le asaltaban remordimientos, contradicciones. Por mi parte, no importa cómo me enteré. Casualidades de la vida. Lo fuerte es que la primera impresión fue de incertidumbre. Soy de carne y hueso y como diría alguien un ochenta por ciento de agua sucia. Bromas aparte, intenté analizar la situación y relajarme. Leí. Pregunté. Me informé. Sangre. Semen. Embarazo… hasta calmar todas mis dudas, por insignificantes y ridículas que fueran. Quería estar seguro de todo. Me hice mil preguntas: si aquel tío valía la pena, si estaba dispuesto a  seguir adelante y cosas de esas. No hace falta adivinar la respuesta. Mi dilema ahora se centraba si esperar a que diera él el primer paso o tomar yo la iniciativa… Pero supongo que después de tanta paja mental, querrás algo morboso ¡No? Pues entonces volvamos a aquella noche… Sí, la de la confesión. Sexo, lo que se entiende por “sexo” no hubo de nada de nada, pero ¿te crees que fue la primera vez que gocé plenamente de todo mi cuerpo? El sexo no es más que un cinco por ciento de nuestro cuerpo. Lo cierto es que Jaume era lo que se dice un experto… en el “ars amatoria”. Tú no sabes lo que es disfrutar de cada uno de los sentidos, muy, muy despacio “a fuego lento” como diría la canción. Gozar en la admiración de un cuerpo gemelo, simétrico al mío, anatómicamente perfecto… Disfrutar  de cada pro de su piel, sin prisas, paladeando muy despacio el tiempo. Disfrutar, curioseando en cada olor, por diminuto que fuera: su aliento aromado a café, su pecho a liquen húmedo de bosque, o ese perfume perverso de su sexo intuido a través de sus calzoncillos blancos. disfrutar del gusto de la carne, disfrutar de la lujuria de la gula, morder los tiernos lóbulos de las orejas, los carnosos labios, el cuello, invitación caníbal o sus pezones rosáceos, tímidamente escondidos entre rizos negros de su pecho lobo como si fueran… ( STOP)

 CARA B

(PLAY)… Has hecho bien en cambiar la cinta, por si acaso. No quiero que se pierda nada, sobre todo ahora que me estaba emocionando. Bien, ¿qué te estaba contando? Ya, lo de aquella noche y mis cábalas. Lo que podía y no podía hacer. Sólo era una cuestión de tomar ciertas medidas y lo más importante. Vencer esa prueba de fuego. Verlo como la persona que mas, no como un enfermo. Pues, seguimos con nuestros arrumacos, ampliando el catálogo de caricias y de dulces torturas. Usábamos más la cabeza que el sexo, todo hay que decirlo. Como lo del pastel de nata, los masajes en la bañera con aceite de coco, y bien “cariñitos” que aquí no vienen a cuento. De alguna manera ideamos nuestro kama sutra particular. No hubo lo que se dice penetración, aunque la gente se piense que los gays nos pasemos la vida metiéndola por cualquier agujero. Pues
no, Además, si te tengo que ser sincero, no estaba preparado. Una parte de mí sentía cierto miedo, pero la otra lo deseaba… (FWD) …introduje los dedos en el bolsillo y tanteé su interior. Intuí el volumen y dejé ver una punta plateada. Él me miró, intrigado, mientras mi invitación lucía en la palma de la mano. Él lo cogió y aceptó mi reto. Con cuidado abrió la bolsita, como si fuera uno de esos sobres sorpresa de cuando era niño. Comprimió ligeramente la punta y extrajo el aire restante. Después lo sujetó con la otra mano y yo le ayudé a desenvolverlo sobre su miembro ya erecto. Reparé sorprendido el calibre que cada vez aumentaba con aquel envoltorio transparente de regalo. “No te preocupes, ya verás como con esto” me decía alargando el brazo izquierdo y sacando de un cajón un tubo largo. Primero se untó el índice y el corazón. Fuerte escalofrío. Después noté que otro lo acompañaba ahora en el viaje. Resbalaba en mi interior y abría cada vez más mis entrañas. Exploró adentro hasta vencer la resistencia del esfínter. A continuación los sacó y me complació con caricias. Una mano jugaba con mi pene, lo sacudía  con cuidado como si fuera el cambio de marchas, de izquierda a derecha, delante, detrás. Me separó las piernas y se dispuso a tomarme por la espalda. En un principio los dos permanecimos recostados cómodamente sobre la cama, pero aquellas embestidas me derribaron al momento y me obligaron a ponerme a cuatro patas instintivamente como un animal en celo. Él comenzó a pellizcarme los pezones, a morderme y a chupetear las orejas, a cuchichear pequeñas obscenidades… Cuando de repente sentí que alguna otra cosa avanzaba en mi interior. Por fin me había unido a él.  Me había acoplado a su anatomía. Sentía todo su cuerpo. Fue terriblemente salvaje y al mismo tiempo de lo más tierno…


(PLAY)  … de todas maneras han sido cuatro años maravilloso. Nunca he conocido a un tío tan legal y tan íntegro. No me arrepiento de nada. Los primeros días me costó, pero tomamos precauciones, y si de alguna cosa me contagió fue de las ganas de vivir. Sabía sacar partido de cualquier momento. Sabía apreciar lo más mínimo: una puesta de sol, el olor del césped recién cortado, el rumor de la lluvia. La caricia de un jersey de lana. Lo que más he admirado es su entereza. Incluso en los momentos más duros. Sobre todo al final huyó de patetismos y de tragedias griegas. Nunca perdió la ilusión y supo encararse con la vida con mucho coraje. Lo último que me dijo sabes “Es una lástima que no te haya conocido antes” (PAUSE) Me sabe mal, pero han sido cuatro años. Espero que te aproveche alguna cosa el rollo que te he largado. Me has comentado que era… Bien, lo que te he dicho. Si se publica alguna cosa me telefonas o me envías una copia ¿Vale? Supongo que a él le hubiera gustado… (STOP)


(REWD) …es una lastima que no te haya conocido antes … (REWD) … me contagió de las ganas de vivir… (RWED) …comprimir la punta del preservativo…. (REWD) ..seguimos con nuestros cariñitos… (REWD) … gozar de cada poro de su piel, sin prisas … (REWD) …era un experto en el ars amatoria… (REWD) … sólo sangre, semen… (REWD) … soy seropositivo…. (REWD) … tenemos que hablar…. (REWD) en seguida congeniamos y no s hicimos supercol …. (REWD) …. iba de duro, pero en sus ojo había alguna cosa tierna… (REWD) normalito pero interesante …. (REWD) te molesta el humo? antes no fumaba, pero desde que… (STOP) (EJECT)

1.12.11

LA LINEA DE LA VIDA

 

Microrelato seleccionado y publicado en la antología  Microvisionarios  Ayuntamiento de Montcada i Reixac, abril 2006. Traducción del catalán.

Una gitana por unas monedas le leyó las líneas de la mano. La de la suerte, anunciaba un viaje inesperado, la del corazón indicaba un apasionado romance, pero la línea de la vida era demasiado corta. Atemorizada, decidió pasar por el quirófano y alargarla para intentar cambiar así su destino. La operación fue breve y sencilla. A la semana siguiente comenzaron a cumplirse las profecías de la pitonisa. Le tocó premiado un boleto de lotería. Con el dinero inició un largo viaje. Y allí conoció al amor de su vida.. Pero una tarde un coche se saltó el semáforo en rojo y la arrolló contra la acera. La muerte no sabe leer las líneas de la mano. Es analfabeta